Pekochan, Satochan y otros
Según Wikipedia, Pekochan es una niña que nació en el país de los sueños, tiene seis años para toda la eternidad, mide un metro de altura, sus deportes favoritos son el béisbol y saltar en pogo stick, y sus animalitos preferidos son los perros pequeños.
Es la cara de la empresa Fujiya, fabricante de dulces y pasteles, productos que comercializa a través de una extensa red de tiendas que operan con su franquicia. Bajo la misma modalidad gestiona la cadena de restaurantes que lleva su marca. Esta compañía comenzó sus actividades en 1910 y adoptó a Pekochan como mascota en el año 1950.
Por su parte, Satochan, el simpático elefantito, es la imagen de una importante empresa farmacéutica llamada Sato Seiyaku. Nació como ilustración en 1955 y se transformó en muñeco en abril de 1959, pero no tuvo nombre hasta octubre del mismo año.
Satochan con su hemanita Satokochan:
Estos no son los únicos personajes que las corporaciones japonesas utilizan para fortalecer su imagen dentro del mercado. Hay muchos más, y por lo que pude ver, todos tienen un aspecto tierno que en general cautiva a los niños.
Cosa que no sucede con otras figuras:
Cuando iba a la casa de mis suegros y pasaba con mi esposa por la estación, nos topábamos con un local de Kentucky Fried Chicken. Quienes conozcan estas tiendas, sabrán que en la entrada está parado un señor canoso, bigotudo y de lentes. Recuerdo que siempre le decía a mi esposa: “Pero qué muñeco de mierda, por qué no ponen algo más amigable”. No es que me desagrade el coronel Sanders, pero creo que el fundador de la empresa luciría mejor en las oficinas de la casa matriz o en la entrada de un museo.
Otra maniquí que considero insufrible es el famoso y grotesco payaso de Mc Donald’s. Este caso es peor porque lo ponen en un banco y estorba a quienes se quieren sentar. Como dije antes; el personaje en sí, salvo la cara de idiota, no tiene nada de malo. Sólo que estaría mejor en medio de un sembradío y como espantapájaros.
Esta versión del coronel Sanders me gusta mucho más:
Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com








