La madre naturaleza no discrimina. Si hay que trepar, lo mismo da un poste de concreto.
Esteban Miyahira – unargentinoenjapon@gmail.com
La madre naturaleza no discrimina. Si hay que trepar, lo mismo da un poste de concreto.
Esteban Miyahira – unargentinoenjapon@gmail.com
Guau, que loco!
Por aquí se ven hiedras trepadoras que terminan ahorcando a los árboles pero los tallos no son más gruesos que una rama de árbol. Nunca ví tan grandes como éstas que mostras.