Japoneses en Argentina
La Federación de Asociaciones Nikkei en la Argentina (FANA) publicó en el año 2004 el libro “Historia del inmigrante japonés en la Argentina”. Consta de dos tomos: El primero abarca el período de preguerra y el segundo el de posguerra. Creo que el material tiene un valor inmenso, al menos para los descendientes de japoneses, hasta su publicación, poco y nada conocíamos del derrotero seguido por nuestros padres y abuelos, que un día decidieron dejar su amada tierra para buscar en otras latitudes el lugar en donde forjar su futuro. Espero que este pedazo de historia no quede en el olvido y que las futuras generaciones sepan quiénes fueron sus antepasados, qué hicieron para integrarse a una cultura tan diferente y cómo pudieron progresar a pesar de las penurias padecidas.
Los que hayan leído el libro se habrán sorprendido con alguno de los datos, creo que nadie pudo imaginar que el primer japonés que pisó suelo argentino fue vendido como esclavo en el año 1596. Este hombre, era propiedad de un comerciante de esclavos afincado en la provincia de Córdoba. El comprador, un sacerdote de la Misión Jesuítica, pagó $800 por la mercancía que, según el contrato de compraventa, no gozaba de garantía. Se desconocen los motivos por los cuales este ciudadano japonés llegó a Córdoba como esclavo, lo cierto es que recurrió a la justicia y logró recuperar la libertad después de dos años. Los documentos originales del contrato y la demanda judicial se encuentran en el Museo de Documentos Antiguos de Córdoba.
Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

Marzo 2nd, 2007 at 11:16
Voy a averiguar con gente conocida de la universidad. No sé si podré acceder a esos documentos porque al ser tan antiguos hay que tener un justicativo “serio” para consultarlos.
Me gustaría conocer bien el caso y porqué fue liberado el tipo. Quizás se lo consideraba “mejor” racialmente que a los negros y por eso se consideró que podía ser libre. Esto sería volver sobre la teoría de que los negros estaban para matarse poniendo el lomo de sol a sol y les rendían mucho más… de todos modos lo particular del caso también sería cómo llego ese japonés hasta acá, de dónde lo sacó el comerciante, para qué lo compró el jesuita… se puso interesante el tema!
Marzo 2nd, 2007 at 8:37
Este caso es insólito, el pobre tipo gritando a los cuatro vientos su penosa situación, un sacerdote que lo compra sin garantía y el comerciante que lo vende como si tal cosa. Aparte de ser el primer japonés que llegó a estas tierras, también tiene el triste privilegio de haber sido el primer producto importado de Japón que entró al mercado argentino. Lo que nunca vamos a saber es si al sacerdote le devolvieron el dinero.
Marzo 2nd, 2007 at 7:55
Dayana, gracias por la info, ¿habrá alguna posibilidad de aclarar esos datos? Mirá que los documentos originales están en el museo. Quizás alguien pueda consultarlos. El caso fue extraído del libro “El tráfico de esclavos en Córdoba 1588-1610″ de Carlos Assadourian que fue publicado por la Universidad de Córdoba en 1965.
Marzo 2nd, 2007 at 5:19
Corrijo el dato de la llegada de los Jesuitas. La cosa fue así:
1587. Llegan por 1era vez a Cba jesuitas y permanecen un año en calidad de misioneros.
1589. El gobernador de Tucumán Juan Ramírez de Velazco les dona una manzana para su radicación.
1591. Toman posesión de la manzana.
1599. RAdicación definitiva en Cba luego de recibir la orden de abandonar las “misiones volantes”, como les llamaban y se deciden a instalar residencias permanentes.
1604. Se crea la pcia jesuitica del Paraguay y Córdoba es su capital. “A partir de entonces y hasta la expulsión de la orden en 1767, desde esta ciudad se administró una inmensa extensión que comprendía los territorios de lo que son en la actualidad cuatro países: Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.” Extraído del mismo libro que cité en el comment anterior.
Ahora que le dí una nueva leída, también se podría interpretar que el vendedor era de Cba pero el jesuita no necesariamente… pero por el dato que das de la demanda que fue hecha en Cba, parece que todo sucedió con gente de acá. Tendría que llamar a unos conocidos que tengo en la universidad a ver si saben algo del tema, odio quedarme con la duda!!!
Marzo 2nd, 2007 at 5:01
El dato es interesante salvo por un detalle: los jesuitas llegan a Córdoba por primera vez en 1599 en misión desde Santiago de Chile para hablar con las autoridades locales sobre la posibilidad de que su congregación se establezca en Córdoba, cosa que ocurre unos años después. “Las cartas anuas informan a las autoridades de Roma sobre lo que ocurría en América, por que se decide crear una nueva jurisdicción religiosa en 1604, ratificada tres años después: la provincia jesuítica del Paraguay, que abarca las gobernaciones de Tucumán, Chile y Paraguay. Como provincial se nombra a Diego de Torres, el que arriba a Córdoba por 1608, ciudad que sería sede de la nueva provincia.” Extraído de La Estancia Jesuítica de San Ignacio de Calamuchita, una estancia cordobesa no recuperada. de G. Benso y A. M. Signorile. Ediciones del Boulevard. Córdoba. 2004.
El conocimiento que tenía de compra de esclavos por los jesuitas siempre fue en referencia a los negros, pero supongo que si venía un japonés “en el paquete” lo habrán aprovechado también. Lo que me llama la atención es que los jesuitas compraban negros porque eran muy resistentes para los trabajos en las estancias jesuíticas de Córdoba y, de hecho, los preferían a los nativos que eran medio vagos (los nativos actuales siguen siendo así
) y no tenían la fortaleza física de los morochos, así que no sé como terminó el pobre japonés acá. ¿Habrá estado en la manzana jesuítica? De todos modos, por aquellas épocas Córdoba era poco más que un rancherío al lado de un arroyo rodeado de monte, así que no había tanta diferencia con el campo.
De todos modos, y esto lo dicen todos los historiadores, la Compañia de Jesús fue ejemplar en cuanto a la defensa y el trato con indios y negros que eran respetados como hijos de Dios y educados en la fe, cosa que otras congregaciones no hacían para nada y de ahí venía la bronca que había con los jesuitas.
Con respecto al año de la compra del sr japonés, quizás haya un error tipográfico y sea 1696… habría que consultar en el archivo histórico de la universidad.
Por cierto, los invito a conocer las Estancias Jesuíticas de Córdoba, patrimonio cultural de la humanidad declarado por UNESCO en 2000.
Saludos