Los hábitos de un blogger
Como desconozco las costumbres de otros integrantes de la blogósfera, no puedo hacer otra cosa que hablar sobre las mías. No es fácil, porque tengo que confesar lo desprolijo que soy y eso me da un poco de vergüenza. Lo que me anima a hacerlo es la fuerte sospecha de que no soy el único con perfil impresentable. No es que espere respuesta de ellos, sino que escribo esta entrada con la esperanza de que mis pares la lean y encuentren algo de consuelo. No es tan grave después de todo.
Mi jornada comienza cuando se me quita el sueño y la técnica que utilizo para salir de la cama es la siguiente: abro los ojos y me pregunto si todavía tengo sueño; si la respuesta es afirmativa, cierro los ojos, acomodo mi cabeza en la almohada y sigo durmiendo. Repito esta rutina hasta que la respuesta sea negativa.
Una vez en posición vertical, lo primero que hago es ir al baño para higienizarme. Luego, salgo del baño y enciendo la computadora. Acto seguido, tomo un café y fumo un cigarrillo. Cumplido el ritual, que tiene lugar más o menos al mediodía y raras veces antes de las 10 de la mañana, me siento frente al teclado y comienzo a trabajar.
Me conecto a la red, y de forma automática, la primera página que consulto es la de mi cuenta en Adsense. Después de comprobar que sigo en la pobreza, paso a ver las estadística, reviso el correo y por último entro a la administración del blog. Leo los comentarios en moderación, borro aquellos mensajes con insultos y apruebo el resto.
Así como salgo de la cama cuando dejo de sentir sueño, me alimento sin horarios cuando tengo hambre. Las palabras ”desayuno”, “almuerzo” y “cena” ya dejaron de tener sentido para mí, al menos el sentido que tenían cuando vivía como una persona normal. Puedo almorzar a las seis de la tarde o cenar a las doce de la noche, si es que ese día ceno.
Perdí la noción del tiempo casi por completo, no sé en que día de la semana estoy, y si no miro el almanaque, tampoco el mes del año. A veces suelo olvidar hasta el año, es decir, tengo que detenerme un instante a pensar. Con mi edad pasa igual, en varias oportunidades tuve que ponerme a contar a partir de mi fecha de nacimiento; cosa que, por fortuna, todavía recuerdo.
No tengo televisor ni radio, no compro periódicos, me contacto con la realidad a través de la computadora. A causa de la cantidad de horas que paso frente al monitor, la fatiga mental se hace más que evidente y este es uno de los efectos no deseados producto de mi forma de vivir. Por este motivo, decidí salir de mi casa los fines de semana para trabajar en algo ajeno a mi oficio. De esta manera, además de descansar mi cerebro, me relaciono con otras personas y enriquezco mi pobre vida social.
Y me veo obligado a terminar con este breviario sobre mis manías porque en este momento son las tres de la madrugada, mi esposa está durmiendo y temo que el ruido del teclado la vaya a despertar. Así termina mi jornada, metiéndome en la cama, muy despacio y sin hacer ruido, como si fuese una serpiente. No quiero tener que afrontar otro de los efectos colaterales de esta puta ocupación.
Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

Octubre 1st, 2007 at 16:42
bueno yo me la paso trabajando kon la compu de lunes a viernes de 8 am a 5 de la tarde y cuando salgo de ahi, me voy a mi casa a jugar a la playstation2 (parezco un enfermo, y creo k en cierta medida lo soy) salir de un lado de estar horas y horas sentado a estar en mi casa haciendo lo mismo….. pero mas distendido.
komo reconosco k eso a la corta o larga hace mal, hace 8 meses k empeze a tomar clases de baile, mas precisamente bailo salsa, creo k logre un buen balance, ahora estoy muchisimo mas sociable y aparte logre crear un grupo de amigos kon los k ir a bailar los sabados o compartir alguna k otra salida al cine o demas…
eso si, cuando los dias estan muy frescos, solo soy yo y mi mejor amiga: la playstation2
Octubre 1st, 2007 at 16:26
Depende Hernán, mis ingresos están mejorando y lo que gano, si bien es un sueldito, lo hago jugando. Es decir, haciendo lo que me gusta y nada más. Aunque es inestable, eso sí.
Octubre 1st, 2007 at 16:12
Lo unico malo es el sueldo de fin de mes
Octubre 1st, 2007 at 15:16
Tadeo, a pesar de todo es divertido. Por otro lado, todos los oficios tienen su costado indeseable.
Octubre 1st, 2007 at 14:47
POR QUÉ SEGUÍS ESA VIDA? SI LA PLANTEAS CON UN POCO DE PESIMISMO NO DEBE SER AGRADABLE VIVIR ASÍ, NO HAS PENSADO EN HACER OTRAS COSAS?