Los muebles que están en venta y que se anuncian a través del afiche publicitario tienen una particularidad, fueron fabricados por personas que cumplen condena en las penitenciarias japonesas. La marca que identifica a estos muebles artesanales es “CAPIC” y son producto del programa para la reinserción social de delincuentes que gestiona una fundación que trabaja en apoyo de estos.

La imagen corresponde a una hoja de publicidad que vino inserta en el periódico. En este caso, la exposición y venta se realizó en una conocida sala de Tokio desde el 24 hasta el 30 de abril próximo pasado. Según la institución responsable del programa, esto se hace para elevar la moral de los reclusos que, aparte de aprender o perfeccionar su oficio, sienten que son útiles a la sociedad a pesar de su condición. Un proyecto positivo para la comunidad y, sobre todo, con un gran valor humanitario.
Esteban Miyahira – unargentinoenjapon@gmail.com
Tags: Venta de muebles
Me parece una buena idea.
Espero que ese proyecto positivo y de valor humanitario, de siempre buenos resultados, y los reclusos, haciendo esas obras de arte igual que los profesionales, nunca se olviden del por qué están “ahí”. Y si algún día vuelven a la sociedad, continúen con ese proyecto positivo.